Categorías: Casa, jardín y bricolaje , Complementos , Decoración , Moda , Muebles , Regalos
alain
12-12-2007 10:15
Ya sabes que, como decía el anuncio de las patatas Pringues, cuando haces “pop”, ya no hay stop. Pues bien, cuando conectas con el mundo del pop, ya no puedes salir. A mí, personalmente, no me interesa demasiado ser popero, pero reconozco que es algo original, diferente, interesante y respetable. Por eso, cuando descubrí Popland, la tienda de los poperos de Madrid, tuve que entrar, y de verdad que tardé mucho en salir. Lo que más dominaba en la tienda, por supuesto, los bolsos y las chapas. Si vas por la calle y ves a una persona con un bolso, no te paras a pensar, pero si además tiene una chapa, ya comienzas a dudar de, primero, que es popero, y segundo, que ha visitado Popland, en Malasaña. Todo un mundo, dominado por el culto a Naranjito o Heidi, pero un mundo y un estilo que merece la pena respetar y visitar.