Categorías: Heladerías
labrujaaveria
06-06-2007 13:28
Leyendo hace ya tiempo La Luna de Metrópoli del diario El Mundo, le preguntaban a la actriz Natalia Verbeke por sus sitios predilectos para ir a comer. De entre los que dijo, destacó esta cadena de heladerías argentinas cuando en Madrid acababa de abrir su primer establecimiento en el número uno de la calle Alberto Aguilera. Yo, que odio el dulce pero soy heladera hasta la médula, he aprendido en esta vida que cuando un italiano o un argentino hablan de maravilla sobre un helado es porque el helado en cuestión está para morirse. Y allí me planté.
Ahora que Giangrossi ha abierto más locales en Madrid, soy asidua al de la calle Velázquez, que me pilla más cerquita de casa. Es más pequeño que el de Alberto Aguilera (por lo que poder sentarse en una mesa se antoja todavía más complicado), pero es igual de mono (todo blanco inmaculado) y, o que es más importante, sus helados son igual de cremosos y están igual de exquisitos.
Si de mí dependiese, todo el mundo tendría que probar alguna vez el de mango, que es ya el colmo de la exquisitez. Ahhh, y en invierno, no dejes de comerte uno de sus postres.
El helado de mango hay que probarlo obligatoriamente.
De fumar nada de nada.
Reportar contenido inapropiado