Categorías: Internacional
ComerconLilapuntoCom 16-07-2008 19:31
Soy una enamorada del Chiscón, y no sólo porque su cocina sea verdaderamente exquisita, sino porque a cada tanto a estos personajes ultra modernos, disfrazados de clásicos (sólo hay que ver la decoración del local), se les ocurren unas ideas maravillosas con las que siempre salgo enriquecida. Hablar de historia mientras degustamos las recetas que se consumían en tal o cual época, saborear los platos favoritos de personajes del pasado, que nos suscitan admiración o curiosidad, mientras el experto guía, Miguel Angel Almodovar, nos adereza cada bocado con detalles cotidianos y desconocidos de sus vidas, otras veces salimos con la última edición del libro del concurso de relatos cortos que el restaurante realiza cada año… Pero no olvidemos la cocina: Cuando pienso en el Chiscón recuerdo, salivando, unas alcachofas verdísimas y enteras con un terminado crujiente que nunca he hallado en otra parte, la suavidad cremosa de los corazones sabrosísimos con el punto crocante que resulta tan sugerente como un pequeño y levísimo mordisco durante el beso, unas croquetas de jamón doraditas, con el equilibrio perfecto entre aromas del jamón y los lácteos de una bechamel suave como las manos de mi madre, cuando a los cinco, me lavaba las mías con agua tibia. Una merluza tierna, casi brillante, con almendras y virutas de ibérico que está de antología con la fuerza del jamón aportando carácter a un pescado tierno como un bebé… Me gusta el chiscón.
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