Fin de semana en Madrid
Lunes 5 de Mayo de 2008Ay, qué bonitas son las flores de la alegre primavera, con sus divinos colores… o algo así cantaban los más grandes. En fin, que en Madrid llevamos ya unos cuantos días disfrutando del tiempo primaveral, y no hay nada mejor para animarse a descubrir la capital estos días que asomarse a sus mejores terrazas y rincones al aire libre.
Día 1 (Sábado)
La fresca mañana
Aprovechar el sábado ya de buena mañana viene siendo sinónimo en Madrid de darse un paseito y, si se tercia, incluso aprovechar para hacer unas compras. Así, nos podemos dejar caer a rebuscar entre las librerías de la Cuesta de Moyano, que a pleno aire libre suponen “todo un lujo en un ambiente único”, como dice labrujaavería. Si nos hemos decidido por la compra de algún libro, tendremos la magnífica suerte de estar al lado del Parque del Retiro para poder tumbarnos un rato a leer tranquilamente, aunque si no nos decidimos por nada, tampoco nos aburriremos contemplando a los habitantes del parque: como dice kng, hay que tener en cuenta lo variado de su “fauna urbana, ciclistas, guitarristas, guiñoles, adivinos, remeros en el lago, puestos y chiringuitos, alimentadores de palomas y patos (…)”. Como para aburrirse.
De tapas al sol
Mientras paseamos por las calles del centro, en torno a la Plaza de Santa Ana, no sería extraño que nos encontráramos con alguna de las muchas ferias gastronómicas que se celebran en la plaza… tema que nos servirá para comenzar a pensar en las primeras cañas del día. Los alrededores de la plaza están plagados de sitios de tapeo, especialmente entre las calles de Cádiz y Barcelona. Y si hay que decidirse entre alguna terraza para comer, podemos optar por los mejillones de El Rocío, que ya dice calamartuki que son “los mejores de Madrid”, o por la del Restaurante Miau, en opinión de Urbano, el “más especial” de dicha plaza.
Paisajes de atardecer primaveral
En Madrid hay otras formas de ver paisajes de verdes campos, además de en el Retiro. ¿Un ejemplo? Los paisajes impresionistas de la colección permanente del Thyssen-Bornemisza, donde además, la expo temporal de turno “acabará por ponerle la guinda al pastel”, como bien dice anaiD.

Ya que hemos salido de un sitio tan fresquito, y parece que el sol comienza a pensar en retirarse, podemos ahora disfrutar nuevamente del descanso al aire libre en la Casa de Granada, un auténtico “mirador entre cañas” que, como nos recuerda pilar, desde sus alturas nos dará una buena perspectiva sobre los planes nocturnos en Madrid. La opción más cercana se encuentra a la vuelta de la esquina, el Häagen-Dasz Calderón: allí, comenta claudia_granger, “los helados se convierten en cultura” para que podamos elegir entre una velada teatral o un buen atracón a base de cremas heladas. Si queréis probar los helados de otras latitudes, a cinco minutos de allí a pie, en plenaCava Baja, tenemos una heladería Giangrossi, lugar en el que “morirse de placer y olvidarse de lo que se ha pagado por el helado”, como dice eric. Y si estábais pensando en una noche bajo las estrellas con un poco más de glamour, niko nos recomienda la que para él es “la mejor terraza de Chueca”: La Bohemia.
Día 2 (Domingo)
Mañanitas soleás
Despertar en condiciones siempre suele ser sinónimo de, por lo menos, un buen café o infusión acompañado de variedades para mojar en ellos. En pleno centro de Madrid, en Lavapiés, no hay mejor sitio para disfrutar de estos placeres que el Gaudeamus Café, la terraza situada en las alturas del edificio de la UNED de la que, como dice marthasun, “no querrás moverte”. Y tampoco habría que perder de vista este sitio a la hora de comer, que siempre suele haber algún plato estilo brunch para poder coger fuerzas sin necesidad de que nuestro bolsillo muera en el intento.
Tardes de juego por la Castellana
Ahora que la Liga está a punto de acabar y la Eurocopa está a la vuelta de la esquina, el fútbol está más de moda que nunca, y tal como pintan las cosas por aquí, no es mal momento para hacer una visita guiada al Santiago Bernabéu, cuyo museo es “lugar de paso obligado para turistas” según alita_vo. El caso es que para los más forofos (aunque no para todos los bolsillos) existe la posibilidad de comer con vistas al estadio en El Asador de la Esquina, en el que incluso una colchonera de pro como belenukka reconoce que “se come fenomenal”.
Si lo vuestro no es el fútbol sino los juegos virtuales, muy cerca del estadio tenéis esa extraña atracción, Négone, en la que podréis convertiros en un “personaje de videojuego para ir superando vosotros mismos las fases”, cosa que le encanta hacer a sevillano cada vez que viene a Madrid.
Y cuando sea la hora de cenar la que se ponga a tiro, no tendréis más que acercaros, cruzando tranquilamente la Castellana desde el estadio, hasta la “hermosa” terraza de Casa Tinín, o dejaros atrapar por el encanto mediterráneo de El Olivo, en las inmediaciones de la Plaza de Cuzco, una auténtica “oda a la aceituna”, como dice priscila.
Ahora que estáis cenados seguramente os apetecerá salir a mover las piernas y refrescaros con una buena cerveza… Recordad que estáis muy cerca de uno de los mejores pubs irlandeses de la ciudad, The Irish Rover, un local en el que “muy pronto te sientes tan cómodo como en tu casa”,
o por lo menos así le parece a jml. Y si el calendario os acompaña, podréis disfrutar incluso con alguna buena actuación en directo amenizando las copas en Moby Dick, otro local de la bulliciosa Avenida de Brasil que cuenta con una programación “casi ideal para todo el mundo”, como nos recuerda saxo, todo un experto en los locales con música en directo de Madrid.
Ya va tocando la retirada, pero el caso es haber pasado un par de días en la capital dando la nota bien a gusto, sin desafinar en los locales por los que pasamos, y dejando una hoja de la partitura en blanco, que siempre hay que pensar en una próxima vez, ¿no?









