Colgados por el Rastro
Viernes 30 de Noviembre de 2007Hace ya unas semanitas que os recomendábamos algunos sitios por los que salir en Lavapiés sin mojarse demasiado, y en vista de que ahora, más que llover, al grajo le ha dado por volar bajo, vamos a enfundarnos la bufanda y las manoplas para seguir de expedición por este barrio histórico del centro de Madrid. Está claro que lo de llover hace falta, pero cuando lo que nos proponemos es pasar una mañana de domingo en el Rastro, es mejor que el agua sólo aparezca acompañada del lúpulo y la cebada de las cañas que tradicionalmente complementan a este paseo entre trapitos y vinilos de 33 r.p.m.
Otra cañita… ¿pero no has comprado nada?
En la zona de la plaza de Cascorro tenemos la sección de ropa, pieles y complementos varios, casi todos del palo de algún grupo mítico del guitarreo amplificado, mientras que el servicio de avituallamiento está bien surtido a cargo de las ricas cañas y tapas de Casa Amadeo, del Malacatín o de la Cervecería Santa Ana. Bajando por la Ribera de Curtidores, haciendo honor al nombre, la cosa se especializa más en cositas varias de cuero, así como en chaquetas militares, inciensos varios y material de ferretería (en la variedad está el gusto, sí), pero la cosa se pone más interesante si torcemos antes en dirección a la plaza General Vara del Rey, sobre todo porque nos encontramos con una de las grandes instituciones del Rastro: el bar Santurce. Merece la pena hacerse un hueco.
Después de echar un vistazo a la inclasificable variedad de la plaza (desde angelotes policromados hasta trapos de colorines), pasamos por la calle de Carlos Arniches, en la que se asoman a la esquina los pollos asados de Casa Álvarez –hay mucho fan de eso de la comida de domingo en dos tiempos: bajar a por ella y vuelta a casa–, y en la que sobre todo se asoman las largas colas que hay para entrar siempre en El Capricho Extremeño, rápidamente comprensibles cuando sale la gente con esas pedazo de tostas de gulas, de gambas, de torta del casar… :-9
Pues no, hoy tampoco he comprado nada… volveremos otro día, que aún quedan sitios por visitar.








